Hulit y Dovahkiin
Parte 1
En un reino
muy lejano en el planeta Nirn todo parecía bien 200 años después del fin de la
guerra de Oblivion y la derrota del gran dragón Alduin. Todavía los pergaminos
antiguos avisaron que él ahora volvería con más fuerza y renacería
sus hermanos, lo que iba a provocar grandes destruiciones en la provincia de
Skyrim. Lo que se sabe es que solamente una persona podría detenerlos. El nombre de esta persona estaba gravado en las paredes de piedras protegidas por los sacerdotes de
los dragones y además estaba escrito en lengua nórdica antigua, la lengua de los dragones.
Dovahkiin se
despierta en una carroza con sus brazos
atados y en compañía de otros prisioneros, a los pocos muy despacio se recuerda
que había sido encarcelado por lo Imperiales al intentar huir de la provincia
de Skyrim, en seguida ellos son llevados para Helgen todos serían decapitados por haber sido considerados
traidores, pero en el momento en Dovahkiin se dirige hacia la muerte, un dragón surge y empieza a destruir
toda la ciudad, en este momento él
recibe ayuda de uno los soldados que
pertenecía a su facción y juntos van en
contra los Imperiales “los Stormcloaks”, el jefe de los imperiales era tan
poderoso que el hecho de solo pronunciar su nombre puede maldecir hasta
vigésima generaciones de uno.
Para escapar con vida, Dovahkiin y Hulit salen por
entre las torres protegidas para alcanzar las cuevas que pasan por debajo la
ciudad imperial. En el camino encuentran un oso pardo de casi cuatro metros de
altura, una gran batalla estalla.
Dovahkiin y Hulit tienen solamente armas blancas nada más que un cuchillo y
armaduras de cuero, pero son muy persistentes enfrentando fuertemente el oso y
aun no teniendo grandes recursos logran
vencer el gran oso con sus ataques sincronizados, con mucha suerte no sufren
ninguna lesión y de esta manera consiguen salir de la cueva.
Antes del fin
de este recorrido épico y de separarse,
Hulit aconseja Dovahkiin a encontrar su hermano Hereborn, el dueño de un hostal
en la ciudad de Windhelm que iba fornecer unos equipamientos, comida y pociones
diversas.
Fabiano Imolesi
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