segunda-feira, 30 de novembro de 2015

Fuego

¡Fuego!
Por todos los lados. Las llamas eran naranjas, amarillas, rojas, de todos los colores. Si el fuego no fuera un monstruo que destruye todo que está adelante, él podría ser un arco iris muy bonito. Pero el fuego solo tiene odio en su corazón. Él no deja de crecer mientras tiene alguien cerca. ¿Por qué el fuego lleva tanto odio?
La floresta que un día era gigante, ahora es solamente un pequeño punto en el mapa. No es tan exuberante, pues el fuego ha adentrado en su camino. Lo animales que allí vivían no consiguieron resistir a él, luego huyeron. Sin embargo existe la historia de un pequeño conejo que es importante contar.
El pequeño conejo tenía el pelaje todo negro y ojos verdes. Siempre vivió en la floresta y es una desgracia que su vida haya sido interrumpida tan temprano.
Un día normal como otro cualquiera y allá estaba él, jugando, cuando todo aconteció. El fuego apareció y persiguió el pobre conejo por un tiempo, pero cuando se cansó de su víctima, se libertó de ella y salió a buscar por otra.
Este pequeño conejo había sido solamente una víctima más… el  pequeño conejo no era el único que vivía en la floresta.
Muchas historias tuvieron un fin, mismo que todas tengan un final, el fuego nunca deja un “feliz para siempre”. La historia contada del pequeño conejo es apenas una dentro de miles de otras más. Esta floresta es solo una floresta dentro de varias otras que existen en el planeta.
Hay otra vida transformada por el fuego que vale la pena ser contada aquí también: La del Zorro.El Zorro vivía en la misma floresta del pequeño conejo. Ellos no se conocieron, pero el fuego los conocía. Él llevaba una sonrisa en la cara que fuera destruida por el fuego.
 Al contrario del conejo, el fuego le gustaba el Zorro, por eso el no aparecía todos los días para mantenerlo vivo, hasta que entonces pasó a aparecer todos los días y por más que el Zorro fuera fuerte y tuviera coraje, el dolor causado por el fuego fue creciendo cada vez más. Después de un tiempo, el fuego también se cansó del Zorro y lo  hizo otra víctima.
A pesar de las historias aquí contadas de las víctimas del fuego, no todos se mueren por él. Algunos sobreviven, pero nunca más vuelven a ser los mismos. A veces el fuego causa una destruición interna, quema por dentro y después se va. Nadie entiende el fuego. Además del pequeño conejo y del Zorro, existe otro personaje también muy interesante: La serpiente.
La serpiente no ha vivido en la misma floresta que los demás personajes, pero que fue vivir allá. El motivo era el chantaje. El villano ya conocido amenazó su familia, entonces ella lo obedeció. Ella sirvió como informante del fuego y por eso observaba todos los pasos de los otros animales y así llevar las informaciones para el fuego. Cierto día, el fuego decidió cambiarse de lugar y dejó la serpiente en la floresta con la destruición que ella misma había contribuido. Ella vivía con la culpa por haber sido controlada por el fuego.
Bueno… estos son tres personajes relacionados, tres que cuentan sus historias y a la vez cuentan la historia del mundo. Son apenas tres que representan, quienes vivieron y viven la historia del mundo.
Mucho dicen que al fuego le gusta el odio, pero en verdad esto son ganas de reafirmar su existencia y la consecuencia es la pasión en ver los otros debajo del mismo y causar sufrimiento.
En realidad el fuego no se llama fuego. El fuego se llama Hombre. El Hombre es el fuego, aquel que todo que ve, destruye. El hombre trae la depresión, pero en toda depresión hay un poco de esperanza. Y la esperanza es el agua que intenta apagar la pasión del fuego, hacer con que él se convierta algo que traiga la felicidad y no tragedias. El agua son los héroes que luchan para cambiar el mundo que por más que parezca que no tenga solución, ellos siguen luchando.


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