segunda-feira, 30 de novembro de 2015

Amor y lucha


Amor y lucha

Es  mañana en una pequeña  ciudad de Normandía  al este de Francia, me despierto alrededor  de las 9 horas, mi mujer América sigue durmiendo, miro por la ventana  y  me sorprendo con lo que veo froto mis ojos y vuelvo a mirar y veo algunos aviones sobrevolando la ciudad, ellos volaban bajo en las alas habían banderas me parecían que eran de Grã-Bretanha, en la parte del co-piloto había un lente similar a mis gafas pero mayores  y estas parecían  mirarme.
La vida por aquí es tranquila no hay mucho que hacer, me despierto siempre temprano, voy a la industria ahí fabricamos armas, almuerzo, un turno más, después vuelvo a casa y allá está América esperando por mí, eso me hace muy bien me deja contento saber que ella está siempre esperando por mi  todas las tarde.
Por más que mi día sea agotador América es mi aliento ella consigue me hacer un hombre completo y lo hace como nadie, en este día en especial llegue a casa allá estaba ella a me esperar pero había algo diferente ella no me esperaba como de costumbre me parecía que estaba triste, tenía la frente ceñida, nada de aquella sonrisa de siempre.
-¿qué pasa cariño?
- Los aviones los mismos del otro día han sobrevolado la ciudad nuevamente.
La puse entre los brazos le hice un cariño, ella lloró le pregunté:
-¿Por qué lloras cariño?
-¿Amor que nos acorrerá? Nuestra tranquilidad estamos aquí desde 1941 hasta que llegó Hitler que las cosas vienen cambiando, tomó nuestro país, tengo miedo nuestra paz se fue ya no tenemos más tranquilidad, sé que no voy conseguir vivir así, una sorpresa a cada día, me asombra la idea que tenga irse a la guerra. No conseguiré vivir sin ti.
En este instante le di un beso más  y dije:
- Nunca la dejare, te amo no vamos separarnos.
Estuvimos abrazados por horas hasta dormirnos. Tarde de la noche muy comenzamos oír un ruido muy alto que venía  de las afueras, me puse un abrigo y me fui ver lo que pasaba, América vino después.
La plaza estaba llena gente revoltosos con el alcalde el salía de la ciudad juntamente con su mujer y hijos cuando fue sorprendido por la multitud indignada. El alcalde intentaba justificar que su salida era temporaria que tan pronto pudiera estaría de vuelta, oí todo pero no creía en una única palabra que fuera dicho.
 Fue difícil librase de la multitud así que el alcalde entro en el coche América salió corriendo, entró en casa  como si un monstruo estuviera para agarrarla, abrió todos los armarios, abrió los equipajes, metía las manos en el armario arrastrando las perchas y tirándolas  dentro de los equipajes, intenté por veces detenerla fue imposible.
-¿Cariño que pasa?
-¿Cariño que pasa?
Ella se tumbo en la cama y lloró. Después de un rato me miró y dijo:
-¿No viste la mentira en los ojos del alcalde? Nosotros sabemos que aquellos aviones viene de Inglaterra, la guerra está próxima, la vida ya no es la misma de antaño, no podemos fingir que no ocurre nada no me pida para ponerme calma y tampoco me venga decir cariño, no me abrase.
A los pocos controlé su irritación y la convencí esperar el amanecer, ahí mismo al medio de las ropa ella se acostó, me fui a la sala me puse en el sillón  las escenas iban y venían el cansancio venció, dormimos.
Por la mañana mientras América preparaba el desayuno fui a la panadería le dije que además del pan iban en busca de un periódico para ver los acontecimientos, ella no me dio mucha atención, las calle nos tenían el mismo color, las personas ahora caminaban apresuradas con cabezas bajas, caminé un poco a lo lejos vi camión con soldados.
Fui en dirección a la playa, un frio intenso invadió mis espaldas mi corazón disparó  vi delante una imagen horrible, América no aguantaría. Había en la playa ametralladoras y trincheras soldados que trabajaban apresuradamente, tuve miedo ya no podía dudar la guerra iba explotar bien allí en mi ciudad.
Cuando volvía a casa América me preguntó por el periódico no la respondi ella entendió todo nos fuimos hasta nuestra habitación en silencio pusimos lo necesario en los equipajes, América cogió una hoja intentó escribir una carta a su prima que vivía Estolcomo escribió pocas línea.
Partimos en un silencio ensordecedor fuimos en un carro en dirección a Berlim, viajamos dos días, dos largos días, llegamos sin decir muchas palabras. La realidad que nos esperaba era aún peor, la ciudad estaba destruida, destrozos en la calle, parecía una ciudad fantasma, no tenía como ser peor, en un periódico tirado a la calle fue posible leer Stalingrado es de URSS, la tomaremos o mi nombre nos es Adolf…
Con amenazas que venían de todo los lados no pensé mucho, tomamos café y dimos agua a los caballos y seguimos el viaje. Al llegan por Hamburgo en las fronteras  de Noruega, el frio estaba a 5grados negativos, nuestros abrigos no eran para tanto frio, el cuerpo dolía demasiado.
Dinamarca fue el recorrido más largo y difícil que pasamos, mi aliento era estar junto a mi amor. Al llegar a la capital Oslo percibimos que no teníamos como continuar con los caballos, seguiríamos entonces por el mar Báltico.  Entramos en un navío colmado de europeos huyendo de la situación, eran judíos, alemanes, ingleses y portugueses.
Fueron doce días en el mar, estos fueron los peores días de mi vida, además del frio intenso las 24 horas del día, nuestras necesidades fisiológicas era hechas en cubos plásticos y tiradas al mar, así también era hecho con los que no aguantaban el viaje, muchos fueron tirados al mar.
En los días que pasamos en el navío una cosa me llamo la atención. Europa siempre fue un continente muchas divergencias religiosas lleno de peleas, lo que había aumentado a lo largo de los años desde de la reforma protestante. En el navío las diferencias no existían todos hacían sus oraciones a Dios por un bien colectivo.
Pasados los doce días llegamos a Suecia. Al bajar fuimos separados por nacionalidad hicimos colas de italianos, franceses, alemanes.
Una sorpresa  más, las colas de personas que hacían parte de países del eje serian separadas y llevadas a un predio lleno de salas. Allí supimos que tendríamos el mismo destino de los aliados. Ellos querían exterminar los refugiados de la guerra. Nos echaban la culpa por errores cometidos por soldados que seguían órdenes superiores.
El miedo me Dio fuerza en la misma hora luché con un soldado que coordinaba una de las colas, con el arma en las manos lo maté y luego maté los otros y grité:
-Corran, corran, corran…
Mal las palabras salían de mi boca sentí una cosa entrando por mis espaldas, había recibido un tiro, lleve mis manos hacia atrás sintiendo la herida busque en el pecho para ver por donde ella saliera y nada, ella se arrojo junto a la columna.
América vino y me sujetó en sus brazos la besé le di mi anillo de boda.
-Cariño la amaré para siempre aun que esté enferma la humanidad, por más que la tierra gire alrededor del sol, nada, nada conseguirá apagar el amor que siento por ti. Huye, va, no deje que ellos te encarcelen.
América disfrazó  en el alboroto que la gente hizo y huyó consiguió llegar a casa de su tía allí tuvo nuestro hijo Luke. Se casó nuevamente con un alemán en  1952, nunca olvidó su verdadero amor y lo que hizo para salvar su vida y la vida del hijo que ni siquiera supo de su existencia.   
Normandia… Normandia fue conquistada por las fuerzas aliadas el 2 de junio  1944, la fecha es conocida como día “D” enmarcó la caída de los nazistas en 1945, su líder Adolf Hitler se mató con eso se dio el final de la segunda guerra mundial.

                                                                                                            Luke Américo Nascimento

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